La financiación privada gana terreno con Brickell
La opción si no calificás para un crédito hipotecario: venden departamentos en 60 cuotas a tasa cero cerca de Nordelta
"En la zona norte del Gran Buenos Aires, Tigre es sin duda uno de los lugares que más se expandió en los últimos 20 años y, dentro de esta zona, el Camino de los Remeros dejó de ser la “puerta de atrás” del municipio para convertirse en un corredor de urbanización acelerada a pasos de Nordelta. Pero, a pesar de su crecimiento, la zona no está ajena a la realidad que hoy atraviesa a todo el mercado inmobiliario: los créditos hipotecarios están en un momento de incertidumbre. El sistema financiero todavía no logró consolidar tasas estables, las entidades avanzan y retroceden en cuestión de semanas en sus decisiones y los bancos continúan modificando sus líneas después del resultado electoral. La demanda sigue ahí, pero espera reglas claras. ¿Quién financia la vivienda cuando los bancos no pueden? Mientras el crédito no encuentre un rumbo definitivo, la financiación privada gana terreno como respuesta transitoria a un problema estructural. “El crédito hipotecario será la pieza que falta para disparar un nuevo ciclo de valorización, sobre todo en zonas como Tigre, donde la tierra todavía se vende a valores razonables y la incidencia en el costo final es más baja que en la ciudad de Buenos Aires”, resonó en un encuentro en Remeros Brickell, donde desarrolladores, brokers y analistas debatieron sobre la situación del mercado inmobiliario actual. Si bien el crédito bancario sigue apagado, el mercado no se frenó. Más bien se transformó. La financiación privada pasó a ocupar un lugar que, históricamente, no ocupaba. Daniel Szylder, socio de Brickell Developers, lo definió así: “Las desarrolladoras estamos asumiendo un rol que antes era exclusivo de los bancos. No buscamos reemplazar al sistema financiero, pero sí generar soluciones reales para que más gente acceda a la vivienda. Eso también dinamiza la economía”. De esta manera, la empresa tiene un modelo de 60 cuotas a tasa cero, con un anticipo del 30%, para uno de los edificios del proyecto Remeros Brickell. “No es un crédito a 20 años, pero permite llegar. Se paga durante la obra y parte de las últimas cuotas puede cubrirse con el alquiler”, detalló el desarrollador."